28/10/2010

La aerolínea de bajo coste Ryanair pone en marcha un nuevo enlace aéreo el 2 de noviembre que conectará Zaragoza con Bologna. Estos vuelos saldrán los martes, jueves y sábados en ambos sentidos. Con esta línea, la capital aragonesa ya tendrá tres  conexiones con Italia: Bologna, Roma y Bérgamo.

Bologna es conocida como la roja por el color de sus tejados y fachadas y por ser uno de los ejes centrales del Partido Comunista italiano y de la resistencia de los partisanos contra los fascistas en la segunda guerra mundial. También es llamada la docta por su universidad, fundada en 1088. Y se la conoce como la gorda por su maravillosa cocina.

La historia de Bologna y Aragón tiene muchos puntos en común. La Puerta de Zaragoza se levantó durante la segunda mitad del siglo XIII y era una de las doce torres que guardaban la ciudad. La calle Colegio de España y la calle Zaragoza son contiguas en Bologna, lo que lleva a pensar en la elevada presencia de estudiantes de Zaragoza en la zona desde hace siglos. Pero la historia habla siempre más de guerras que de  saberes. Recuerda más las luchas que las enseñanzas.

Como curiosidad, en 1982 en la Puerta de Zaragoza se creó el “Círculo de Cultura Homosexual XXVIII de Junio”, el primer centro de política y cultura gay reconocido en toda Italia. Mantuvo su sede durante 25 años, hasta 2007. Aquí nació también la asociación Arcigay, que tiene más de 180.000 asociados y trabaja para defender los derechos de homosexuales, lesbianas y transexuales en esta ciudad de Emilia-Romagna.

Categoría: Attualità, Cose d'Italia, Curiosità, Storia, Turismo

21/10/2010

El Coliseo podría estar entero porque nunca sufrió una guerra ni un terremoto. Las piedras que faltan fueron utilizadas para otras construcciones, como la de San Juan de Letrán. Casi nada se ha perdido. Lo que vemos es el fruto de una lenta transformación de la materia. Otras ciudades se reinventan, Roma no. Roma mantiene una relación estrictamente pasiva con el tiempo.

Esta y muchas otras curiosidades cuenta el periodista Enric González en el libro “Historias de Roma” en el que rememora sus tiempos de corresponsal en la capital italiana. El periodista de El País está convencido de que Roma es el mejor lugar para intentar aprender sobre la humanidad, la belleza y el tiempo. 

Mediante un recorrido personal, Enric González destaca cómo Campo dei Fiori es la única plaza romana que carece de iglesia y vírgenes en las esquinas. Explica con detalle la leyenda de la Torre de la Scimmia, visita lugares fuera de los recorridos turísticos como el cementerio de los ingleses y cuenta cómo Roma es una de las pocas grandes ciudades en las que todavía quedan carpinteros, zapateros remendones, artesanos de la piel o barberos en pleno centro histórico.

También permite conocer la historia de la iglesia en la que nadie quiere casarse, da ideas para comer la auténtica casquería romana y permite conocer algo más sobre la calle en la que apareció el cadáver de Aldo Moro.

No hay que perderse la historia de Annibale Gammarelli, el sastre que confecciona el primer traje de los papas, sus anécdotas con la burocracia italiana, el Vaticano, el calcio, sus contactos con Berlusconi y sus puntos de vista sobre el cine italiano. Enric González trabaja ahora como corresponsal en Jerusalén y seguro que desde allí narrará muchas otras historias. De momento, echad un ojo a estas romanas porque como dice González “hay tantas Romas como queramos”.

“Historias de Roma”. Enric González. Editorial RBA.

Categoría: Curiosità, Impronte d'Italia

19/10/2010

Ferrara es más que nada todo. Fue donde Lucrecia Borgia tuvo que trasladarse a vivir después de casarse con un Este. Aparte del demostrativo mayúsculo, le supuso soportar las nieblas del valle del Po, en la frontera con el Véneto. En tres siglos los Este consiguieron que Tiziano, Petrarca y Ariosto formaran parte de su mecenazgo.

Resulta sorprendente hoy en día llegar a la plaza de la catedral y verla invadida por los puestos de un mercadillo que domina lo que tendría que ser el salón de la ciudad. Si uno logra salir de ella se encuentra con la plaza de la República. Por enésima vez en Italia, siempre los dos poderes frente a frente. Curiosa esta plaza, parece un patio de recreo con su escalera cubierta y sus fachadas tan ásperas como vividas.

Mucho ha pasado en Ferrara, la mayoría no quiere ser contado. Su hijo Savonarola tiene buena plaza que preside su estatua de dimensiones que, simulando su vida, son intimidantes. Por suerte para nosotros el escritor Giorgio Bassani en su “la novela de Ferrara” hace un retrato excelso de los que la habitan. O en sus “cinco relates ferrarenses” donde se encuentra la historia del farmacéutico paralítico que tuvo que contemplar sin poder hacer nada como un 15 de diciembre de 1943, los camisas negras ajusticiaban sin demora a brigadas antifascistas. Mucho de lo más oscuro de la península sucedió aquí.

Hoy es patrimonio mundial de la humanidad, nadie lo duda; y la ciudad de las bicicletas, aún menos. El peatón aquí se ve invadido. Eufemísticamente se siguen denominando áreas peatonales. En realidad, por el centro de esas calles van las bicis, y los que se atreven a caminar entre ellas se ven obligados a pegarse a los escaparates. Pocas ciudades gastarán más en limpiacristales.

Así que a pertrecharse de un velocípedo y a pedalear, que no faltan murallas desde donde ver la estructura de la ciudad. No hay que preocuparse, todos caben en la ciudad de los ladrillos, recorrerla hasta que cualquier puerta de la muralla recuerde que los duques de Ferrara nunca tuvieron sueños modestos. Reina del Po por un buen tramo, su piel es la de una señora que ha vivido mucho, comprende más y cree saberlo todo. Por eso nadie duda de si es o no ferrarense.

Su ajada piedra lo dice todo, su entramado de calles no es tan simple como el de la mayoría de las ciudades medievales. Hay algo en su textura que la hace excepcional. Quiere ser admirada pero no tocada, menos adulterada. Le sienta mal la modernidad a una ciudad que vive con una piel de mala conciencia. La de saber que nunca dejará de ser la Ferrara fascista que en muchas partes de Italia fue reprobada.

No seremos nosotros quienes la condenemos, pero visitarla permite saber que no todas las leches corporales sirven para una piel demasiado tocada por aires impuros.

Quien quiera ser malo, que piense que su escudo es blanco y negro. Quien prefiera ser optimista, confíe en que en el valle del Po, no todos son maniqueos, a pesar de que se vocifere para recoger firmas de adhesión a Forza Italia. Quien quiera comprender la historia política de Italia no puede olvidarla. Quien quiera ver la huella dejada por el hombre, tampoco.

Categoría: Impronte d'Italia

15/10/2010

La editorial aragonesa Contraseña acaba de publicar Un matrimonio de provincias de la escritora italiana Marchesa Colombi, traducido por Mercedes y María Corral, con prólogo de Cristina Grande y postfacio de Natalia Ginzburg.

La autora, cuyo verdadero nombre es Maria Antonietta Torriani, publicó novelas, libros para niños, obras de teatro, ensayos y fue la primera  periodista del Corriere della Sera,  periódico fundado por su marido Eugenio Torelli-Viollier.

Un matrimonio en provincia se publicó por primera vez en 1885.  Italo Calvino, que volvió a editar la novela en 1973, dice: “Dalle prime pagine si riconosce una voce di scrittrice che sa farsi ascoltare qualsiasi cosa racconti. [Desde las primeras páginas se reconoce la voz de una escritora que consigue que la escuchen, cuente lo que cuente]”.

 Más información en la página de la Editorial Contraseña.

 Y para los que leen en italiano un artículo del Corriere della Sera sobre la escritora .

Categoría: Narrativa

14/10/2010

Certo che a volte farsi un panino, come si dice in Italia, può essere molto di più di un modo rapido e semplice di mettere qualcosa sotto i denti… quando il panino è fatto con la piadina, diventa tutta un’altra cosa!

Piadina

Piadina

La piadina è un prodotto tipicamente romagnolo, a base di farina, strutto, sale e acqua. La particolarità è che, anziché essere cotto in forno come il pane, si cuoce su un piatto di terracotta. In sé può sembrare un semplice pane artigianale, ma accompagnato e farcito con gli ingredienti giusti, può dar vita a veri e propri manicaretti!

Provate per esempio a mettere insieme un po’ di formaggio squacquerone (un formaggio fresco tipicamente romagnolo), qualche fetta di prosciutto crudo, dei pomodorini freschi e qualche foglia di rucola… solo a pensarci viene l’acquolina in bocca!

Ed ecco il risultato:

Piadina farcita

Piadina farcita

Categoría: Gastronomia