Los sueños de Fellini, en el Círculo de Bellas Artes

Federico-Fellini-810x456_cFotografías de rodaje, dibujos originales, proyecciones y material inédito son los ingredientes esenciales de la exposición Federico Fellini. Sueño y Diseño que se puede ver en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (Alcalá, 42) hasta el 21 de enero de 2018. El director italiano Federico Fellini (Rimini, 1920 – Roma, 1993) plasmaba cada día sus sueños en un diario, recopilación de quimeras, titulado El libro de los sueños. Este hecho revela la importancia del inconsciente en la vida de Fellini. Otra de sus obsesiones, la práctica casi mecánica del dibujo, queda patente a través de su propio testimonio: “Siempre he dibujado sobre cualquier trozo de papel que me encontraba. Es una especie de reflejo condicionado, un gesto automático, una manía que llevo conmigo desde siempre”, afirmaba. La exposición Sueño y diseño llega acompañada de un ciclo de cine que abarca casi toda su trayectoria.

dibujo-fellini1-kh6H--620x349@abcAunque a Fellini no le gustaba la publicidad televisiva, un año antes de su muerte aceptó el encargo de realizar tres anuncios para promocionar la Banca de Roma, en los que plasmó un mundo onírico que puede verse en esta exposición. «A Fellini no le gustaba que los spots televisivos interrumpieran las emisiones, pero se veía a sí mismo como un artista del renacimiento: el productor que le encargaba un proyecto era como el papa o el duque que comisionaba un trabajo», explicó Gianfranco Angelucci, comisario de la muestra durante su presentación.

La exposición reúne tres pequeñas películas en las que un personaje interpretado por Paolo Villaggio tiene distintas pesadillas: en una se encuentra atado a una silla colocada sobre las vías del tren mientras una locomotora va hacia él, en otra pasa por un túnel que poco a poco se derrumba y en la tercera se encuentra con un león mientras persigue a una mujer alemana. Todos los anuncios tienen una estructura similar: un hombre va al psicoanalista a explicar sus sueños —desayunos encantadores que se interrumpen, animales salvajes en una cárcel, túneles que se derrumban— y el profesional le acaba recomendando que abra una cuenta en la Banca di Roma.

1843844-355x239También se pueden ver fotografías del rodaje de las películas tomadas por el fotógrafo de escena Mimmi Cattarinich, bocetos preparatorios dibujados por el mismo Fellinie incluso, los dibujos originales del director que inspiraron los comerciales y que fueron tomados del «Libro de los sueños», un cuaderno en el que el cineasta plasmó durante años sus sueños y pesadillas. Se abordan de ese modo en la muestra dos contantes ineludibles para entender el mundo creativo del autor de La dolce vita (1960) o Amarcord (1973): lo onírico y el dibujo como medio más inmediato para expresarlo. El Círculo de Bellas Artes permitirá durante estos meses acercar al visitante a la complejidad y grandeza de uno de los directores más influyentes de la historia del cine. “Esta no es una gran muestra sobre Fellini, sino una muy específica donde entendemos cómo se une el psicoanálisis y el inconsciente en su obra”, añadió Angelucci.

Federico Fellini nació en Rímini en enero de 1920. En 1939 se trasladó a Florencia y posteriormente a Roma, donde trabajó como periodista, escritor y dibujante. Su primera experiencia profesional en el mundo del cine tuvo lugar en 1945, cuando colaboró con Roberto Rosellini en la realización del guión de Roma, ciudad abierta.

Trabajó después como guionista y ayudante de dirección antes de dirigir su ópera prima, pero no fue hasta su tercer largometraje en solitario cuando comenzó a ser ampliamente conocido: Los inútiles (1953), vinculada al neorrealismo, y posteriormente La Strada(1954) y Las noches de Cabiria (1956), protagonizadas estas dos últimas por Giulietta Massina (su mujer) y galardonadas con sendos Oscars de la Academia, le lanzaron al éxito internacional.

La gran acogida comercial de La dolce vita (1960) le permitió alejarse del neorrealismo de sus primeros films para acercarse a terrenos, a veces autobiográficos, y más cercanos a las corrientes surrealistas. Fellini, que siempre coescribió sus textos (con Tullio Pinelli y Ennio Flaiano hasta 1965 y más tarde con Bernardino Zapponi o Tonino Guerra), fue nominado en tres ocasiones al Óscar al mejor director, consiguiendo una estatuilla honorífica en 1992. Sin embargo, subió en cuatro ocasiones, a recoger el Óscar que premia a la mejor película extranjera por La Strada, Las noches de Cabiria, Ocho y medio y Amarcord. Federico Fellini murió en Roma en 1993.

 

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