Un viaje desde Emilia Romagna (Italia) hasta Muynaq (Uzbekistán) a
través del agua. Esta es la ruta que propone el director italiano Antonio
Martino en Be water, my friend un
documental de 15 minutos de duración que el lunes, 29 de noviembre se podrá
ver en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza a partir de las 19.00
horas.

Antonio Martino muestra el contraste existente entre la
jovialidad de los pescadores de Ravenna y la desesperación y resignación de
los antiguos pescadores de Muynaq, una pequeña localidad junto al lago Aral en
la que ya no es posible recurrir al agua como fuente de vida . El documental
enseña cómo esa pérdida puede traer consigo fracturas existenciales,
alteración de los ecosistemas nautrales y tragedia.

En otras épocas, el mar de Aral era la fuente de vida para una
población de 60.000 pescadores, que lo surcaban en pequeñas barcas de vela
triangular. La sobreexplotación a la que sometió la antigua URSS a esta zona
natural en los años 60 hizo que los peces empezaran a morir por la
contaminación y el ascenso de temperatura de las aguas. De las 178 especies
acuáticas y terrestres que conformaban la fauna del mar de Aral, sólo han
quedado 28.  La mayoría de los pescadores debió emigrar, y los que quedan
sufren la violencia de las gigantescas tormentas de viento que levantan
abrumadoras nubes de sal.

“Be water, my
friend” representa una radiografía apasionada del sentimiento de unión que
provoca el agua entre los hombres. Antonio Martino ha dirigido también  “Fatma
Aba-ad. Come ho imparato ad amare i saharawi”, un documental rodado en el
desierto del Sáhara, junto a los campos de refugiados. Además, lideró un
reportaje sobre las condiciones de vida en Chernobyl, 18 años después del
desastre nuclear que lleva por título “Noi siamo l’aria”.

La proyección de “Be water, my friend” forma parte
de la agenda ciudadana de la exposición “Aguas, ríos y pueblos” que se puede visitar hasta el 30 de
noviembre en el Paraninfo Universitario de Zaragoza.