El Teatro Principal de Zaragoza acoge
los días 25 y 26 de noviembre a las 20.00 horas sendas representaciones de La Traviata,
una de las obras más famosas del compositor italiano
Giuseppe Verdi, de cuyo nacimiento se cumplen 200 años este
2013
. Solistas, coros y orquesta de la compañía Lírica Ópera
2001
y el Ballet Español de Murcia serán los protagonistas de las dos funciones. El precio de las
entradas varía entre los 6 y los 41 euros. La obra dura 160 minutos.

Esta versión de la Traviata recorre esta temporada más de 23
ciudades de España y Francia, tras unos ocho
meses de trabajo previo. El director artístico, Luis Miguel Lainz, explica que
unas 110 personas participan sobre el escenario en la representación. El papel
de “Violeta” será interpretado por tres increíbles sopranos: Ainhoa
Garmendia
(premio a la voz revelación en los Premios Teatro Campoamor
de Oviedo), Gabrielle Philiponet y Elena
Rossi
;  y el personaje de “Alfredo” lo encarnarán los tenores
Javier Palacios, Juan Carlos Valls y Andrés
Veramendi
. El reparto se completa también con otros barítonos o
mezzosopranos.
El 6 de marzo de 1853 Giuseppe Verdi salió enfermo de ira del
estreno de La Traviata, la consideró una ruina, pero tuvo que salir a saludar a un público puesto en pie que
le aplaudía sin cesar. Al día siguiente del estreno en La Fenice de Venecia,
Verdi escribió varias cartas, todas en el mismo tono: ha sido un fiasco, un
fracaso. ¿Por qué no le gustó a Verdi si le encantó a todo el mundo? Pues
porque el compositor quería que el público leyese entre líneas, que pillase el
doble sentido. La Traviata, que significa mujer disipada, ligera de
cascos, está basada en una obra de Alejandro Dumas, La
dama de las camelias.
Verdi vivía una situación parecida porque por
entonces estaba liado con una traviata, con Giuseppina
Strepponi
, una soprano retirada que había tenido cuatro hijos de
cuatro padres distintos y todos abandonados en hospicio. Con La
Traviata, Verdi quiso defender a su novia de los ataques que recibía
y trasladar unas emociones que no llegaron como él quería. El público vio en
la obra una gran ópera.
Esta obra cuenta la historia de Violetta
Valéry
, una famosa cortesana de París. Violetta está gravemente
enferma, pero para olvidar sus males, asiste a una fiesta en la que conoce a
Alfredo Germont, un joven encantador. Bailan juntos,
coquetean y Violetta le regala una camelia al despedirse y le dice que podrán
verse de nuevo cuando la flor esté marchita.  Pasa el tiempo y Violetta y
Alfredo viven felices y enamorados en el campo. El dinero se les acaba y ella
vende sus joyas y posesiones, pero Alfredo no acepta esta situación y regresa
a París en busca de dinero. Entonces aparece en escena Giorgio
Germont
, el padre de Alfredo y tras acusar a Violetta de aprovechada
le pide que abandone a su hijo. Ella le escribe una carta de despedida. En una
fiesta, Alfredo encontrará a Violetta acompañada del barón
Douphol, quien se batirá en duelo con Alfredo. Todo se aclara
finalmente, pero la salud de Violeta empeora y la cortesana muere entre los
brazos de la única persona que ha amado realmente. Giuseppe Verdi, siempre
sensible a los problemas sociales, eligió esta obra de Alejandro Dumas por su
crítica a la hipócrita sociedad de su tiempo.